Me acordé de vivir
Taller-Terapia de Sanación emocional-espiritual y transmutación de karma.
Si tú o alguien que conoces ha recibido la noticia de una enfermedad mortal ven con nosotros a compartirla y aceptarla en amor buscando el mejor camino a tu luz .
Está basado en la Sanación espiritual, emocional y física en conjunto para personas dispuestas a ganar la batalla a la enfermedad. O a vivir con la enfermedad o la gran batalla final. Encontrando el camino a la luz, volviendo al creador.
Si por alguna razón te encuentras en cualquiera de estas tres batallas, recuerda que no estás solo. Que aparte de tu familia, doctores y amigos, hay seres de luz y también estamos nosotros con nuestra práctica de medicina espiritual en Tu Sueño Real Foundation,
Tu Sueño Real Foundation tiene el agrado de invitarte a participar, conocer y disfrutar de nuestra misión con ustedes y su parte emocional, física, espiritual y psicológica.
El Elemental del Cuerpo
A menudo establecemos nuestras propias limitaciones. Somos nosotros quienes decidimos que necesitamos dormir cierta cantidad de horas, que sólo podemos comer ciertos alimentos, que sólo podemos hacer cierto tipo de trabajo, que nos vamos a resfriar si estamos en medio de una corriente de aire, etcétera. Nuestra mente subconsciente acepta estos conceptos, que pueden afectarnos más de lo que creemos; hasta puede ocurrir que el elemental del cuerpo, creyendo obedecer nuestros deseos, haga realidad esos conceptos.
¿Qué es el elemental del cuerpo? Es el compañero de juegos que muchos niños ven y que sus padres han aceptado como parte de un mundo imaginario. Cuando encarnamos por primera vez se nos asignó un cuidador, un jardinero, por así decir, a quien se conoce como el elemental del cuerpo: un pequeño ser que ha estado con nosotros y que ha cuidado de nuestro cuerpo físico en todas las encarnaciones que hemos tenido desde que comenzamos este largo y arduo viaje.
Este pequeño elemental, como todos los elementales, es un servidor del hombre. Es un mimo. Se apropia de nuestras faltas y de nuestras ideas. Si decidimos tener belleza y abundancia, entonces el elemental de nuestro cuerpo lo percibe y produce esa perfección en el cuerpo. Si nos sentimos enfermos, si creemos tener una enfermedad crónica, el elemental del cuerpo comienza a llevar la carga de esa percepción y puede comenzar a caminar encorvado. Algunos de estos elementales tienen joroba por el terrible peso que constituyen los miedos que la gente tiene de que le pase algo a su cuerpo.
Puede que las personas tengan miedos tan grandes que privan por completo a sus elementales de la oportunidad de hacer su obra perfecta de curación y de cuidado del cuerpo.
Si deseamos tener la cooperación plena del elemental del cuerpo, tenemos que invocar la llama de la intrepidez, una llama de fuego blanco brillante con matices de color verde en los bordes. De acuerdo con nuestro libre albedrío, podemos permitir que este fuego consuma todas nuestras dudas, nuestros miedos, nuestras ansiedades, nuestras superaciones, nuestras inseguridades, incluso nuestros sentimientos de culpa, de no ser dignos de la curación y la plenitud.
Puede que oír hablar del elemental del cuerpo te resulte novedoso, pero él ya te conoce. Debemos comprender lo sensible que es a todos nuestros pensamientos y sentimientos y cómo, en su deseo de agradarnos y obedecernos, a menudo expresa nuestros sentimientos negativos de duda, miedo, inseguridad y fastidio.
Tenemos que comprender que hay en nuestro subconsciente registros de todas las veces que hemos muerto; el elemental de nuestro cuerpo ha estado con nosotros desde la primera vez que encarnamos y ha absorbido nuestro miedo a morir. Necesitamos oraciones y decretos a la llama violeta para transmutar todos los registros del miedo que todavía permanecen en nuestra mente subconsciente y en la inconsciente. Puede que estos registros nos impidan lograr la verdadera abundancia.
Todos nuestros pensamientos y sentimientos son transmitidos electrónicamente al elemental del cuerpo. A veces nos enfermamos porque primero hemos hecho que nuestro elemental se enferme. Hemos enseñado a este pequeño sirviente a pensar y sentir de manera negativa. ¡Y nos obedece! De la misma forma que nuestros miedos y dudas pueden paralizar por completo al elemental del cuerpo, una actitud positiva hacia la vida lo libera y le permite establecer buena salud, bienestar y abundancia en nuestro mundo.
Es importante comprender que una vez que la persona acepta en su mente el concepto de la muerte, el elemental del cuerpo se retira y deja de cuidar el cuerpo. Como uno ya ha aceptado la idea de la muerte, él obedece. Cuando esto sucede, decimos que alguien se ha convertido en un “vegetal”. Encontramos tal situación en las residencias geriátricas y en personas que se han convencido de tener una enfermedad incurable.
Debemos mantener a raya nuestros pensamientos y sentimientos, porque las ideas subconscientes nos afectan mucho más de lo que imaginamos. Nuestra mente consciente no es más que la punta del iceberg, y todo lo que hay debajo de la superficie en el subconsciente y el inconsciente es el patrón causa/efecto de nuestra vida.
La siguiente invocación, con la que pedimos integridad Crística, muestra cómo hacer que entre en acción el elemental de nuestro cuerpo y cómo ordenar que todos nuestros átomos, células y electrones sean luz. Estos dos pasos son necesarios para poder asumir el control de nuestra vida.
Por medio del poder de la Palabra hablada podemos atraer las energías del Espíritu Santo hacia un foco concentrado de fuego sagrado, allí donde haga falta para la curación del cuerpo, la mente y el alma.
El Espíritu Santo nos aconseja que rodeemos a este fiel elemental del cuerpo con el resplandor de la gratitud y el amor enviados desde el cáliz de nuestro corazón y que visualicemos a su alrededor un palpitante ovoide ígneo de color rosa. El amor es el idioma universal de los guardianes de la Naturaleza al cual nunca dejan de responder.
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